domingo, 16 de marzo de 2014

5. Explotación forestal

Tanto Camerún como Gabón cuentan con bosques con altos índices de endemismos – especies que no se hallan en otros lugares-. En Camerún, unos dos tercios de los bosques del país ya han sido explotados una vez, mientras que la mayoría de los bosques de Gabón siguen sin haber sido explotados hasta la fecha. La apertura de los bosques para explotaciones forestales iniciales y muy selectivas ha llevado invariablemente a un aumento del comercio de animales – incluyendo especies en peligro de extinción legalmente protegidas, como los chimpancés y los gorilas de tierras las tierras bajas. Esta explotación forestal "selectiva" ejerce una enorme presión sobre el reducido número de especies arbóreas que actualmente tienen valor comercial, muchas de las cuales aparecen en la lista del IUCN/WCMC (Unión para la Protección Mundial/Centro de Control para la Protección del Mundo) como especies en peligro de extinción. Además, después de la explotación forestal, estos bosques cada vez se transforman más en cultivos forestales ya que han perdido su potencial económico a corto plazo como bosques para la explotación forestal.



Desde los años 70, en que se impulsó al sector forestal por medio de la ampliación del ferrocarril a las partes más orientales de este área, muchas empresas europeas han trasladado o ampliado sus operaciones desde los sobreexplotados bosques de África Occidental. Como consecuencia, su producción total de madera subió de 1 millón de m3, en 1975, hasta casi 3 millones de m3 a finales de los 90. Gabón, el segundo mayor productor de madera de África también produce actualmente unos 3 millones de m3 de troncos, y estuvo muy controlado por empresas europeas. Sin embargo, ambos países ha visto crecer los intereses de empresas asiáticas – a menudo como contratistas en zonas reservadas para asuntos nacionales.

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